jueves, 12 de diciembre de 2013

Todxs somos iguales


CRIPS Y BLOODS

http://lanocturno.activoforo.com/t13-bandas-callejeras

HISTORIA DE LOS BLOODS.

Las pandillas Bloods surgieron en Los Angeles como un partido politico y tambien para defenderse de las pandillas Crips.

Los Bloods empezaron como una organización politica para la proteccion de los barrios negros. Ellos son identificados particularmente por usar vestimenta de color rojo. Ellos tambien tienen particularmente un signo de pandilla (la palabra blood deletreada con las manos).

Hay que resaltar la etapa entre 1982 y 1984 en la cual la violencia entre los grupos Crips y Bloods se disparo como un cohete. Fue durante este tiempo que el Crack llego a Los Angeles. Crack o mas propiamente llamado cocaina cristalizada era mas barata y mucho mas adictiva que la versión en polvo de la droga. Los territorios de las pandillas se volvieron mas importantes por el hecho de la venta de drogas, lo que llevo a infinitas peleas y disputas a estos dos grupos por apoderarse los territorios. Algunos miembros Blood se mudaron a grandisimas extensiones de tierra y a otros barrios en la West Coast para expandir su mercado de las drogas. Para disminuir la atención de la ley y las fuerzas antidelictivas, algunos Bloods dejaron de usar sus identificativos obvios de afiliación a la pandilla así pudieron continuar con su actividad ilegal con menos temor de ser arrestados. 

Detenidos miembros de los Bloods en España.



Los arrestados están acusados de los delitos de asociación ilícita, tráfico de drogas, lesiones, amenazas, coacciones, allanamiento de morada y tenencia ilícita de armas.


http://www.20minutos.es/noticia/615246/0/detencion/banda/blood/


Tatto como seña de identidad

Uno de los aspectos que más llama la atención de los pandilleros son sus tatuajes. Los dibujos y símbolos trasladados a la piel son parte importante de la vida gangster. Para mafias como la rusa, maras o los yakuza japoneses, el tatuaje es una parte fundamental en la pertenencia a estas organizaciones.

 En algunos casos sirve para mostrar la afiliacion a una banda y la identificación que la persona siente por esta. Cuanto mas grande y visible sea el tatuaje, mas representa el portador su banda u organización. En el caso de los yakuza son una tradición hace miles de años, por lo que en Japón suele asociarse a las personas tatuadas con la mafia. En otros casos como la mafia rusa, el tatuaje sirve para identificarse entre  sus miembros. El tatuaje muestra el origen, la actividad y la pertenencia del delincuente a través de complicados diseños y retorcidos simbolismos. El tatuaje al final acaba siendo una biografía tinteada, que permite a los demás delincuentes saber con quien están tratando.




 La lagrima, o las lágrimas, suelen tatuarse en el rabillo
 del ojo o en la mejilla debajo de él, e indican principalmente
 que esa persona pasó un periodo de tiempo en prisión 
y que fue un periodo doloroso para él o ella, un episodio
 de tristeza y sufrimiento en su vida.
En prisión, la cantidad de lágrimas puede indicar también
 el número de individuos asesinados por el reo.
 Fuera de la cárcel, la lágrima puede indicar también 
que un individuo ha sido iniciado en una banda o que esa
 persona perdió aun ser amado que falleció mientras
 estaba encarcelado.





Mujeres en la mara salvatrucha

En la MS 13 (MARA SALVATRUCHA), como en otras bandas , las mujeres son a veces mucho más violentas que los hombres, y son la que tienen el poder en la sombra gracias al sexo y a veces al dinero.
"Las mujeres son muy activas porque sin ellas no pueden funcionar, si no quién les pasa los recados, quién les da dinero. Son una forma de comunicación muy necesaria. Hay mujeres que tienen mucho poder dentro de la pandilla’, asegura Flores que afirma que si bien no hay casos de mujeres jefas de las bandas, "tienen mucho poder porque llevan las palabras del jefe y a veces hablan por él. Pueden ser hermanas o novias".
Lucía Pérez tenía 12 años cuando fue reclutada por la Mara Salvatrucha que actuaba en su barrio, ubicado en la periferia de San Salvador. Ella quería huir de su padrastro que la violentaba, y en la escuela recibió la ayuda de miembros de esta pandilla que desde hace más de 30 años impone un sistema de violencia que ha convertido a El Salvador en uno de los países más peligrosos del continente.
Hoy tiene 20 años, dos hijos y 30 años de condena por delitos como homicidio, robo, porte de armas y secuestro. La espalda de Lucía está cubierta de tatuajes que simbolizan sus grandes hazañas como una de las líderes de la pandilla y que en ocho años la llevaron a ser merecedora del alias “The devil”.

Asegura que entrar a la cárcel es lo mejor que la ha podido ocurrir.
Yo me gané el sitio dentro de las filas. Era ruda y valiente. En general, a las mujeres nos toca hacer casi lo mismo que a los hombres: robar, vender drogas, armas, organizar algún secuestro y asesinar, claro.
-Yo tenía 12 años, cuando estaba en el colegio. Llegó un chico mayor que yo y me entregó un celular, me dijo que el “jefe” quería hablar conmigo. En cuanto contesté, me explicó que ya era hora de ser parte de la Salvatrucha, que eso era un honor, así que en dos días tenía que ir a un local abandonado, que quedaba en mi barrio. Allí me esperaron 12 chicos, y el “jefe” me dijo que tenía que demostrar primero si era una mujer fuerte, así que me violaron uno a uno. De ese día recuerdo que lloré de dolor hasta que perdí el conocimiento. Al final de la tarde me dejaron tirada y todos se fueron a beber ron afuera de la casa. Como pude me levanté y me fui a casa, tuve dolores durante 15 días. El “jefe” me dijo que no me asustara, que había demostrado mucha valentía y que ya era uno de ellos, que nada malo me iba a ocurrir.
En el barrio era parte de la rutina, de la manera de socializar, de sobrevivir. A mí nadie me dijo que era bueno o era malo. A los 12 años aprendí a ser una asesina, pensaba que era la mejor forma de defenderte, de ser del grupo fuerte y no del débil.
-Los gobiernos de Centroamérica insisten en crear políticas para acabar con las pandillas. ¿Qué propondría?

-Que hagan políticas para que niñas como mis hijas no tengan como primera opción de vida ser unas pandilleras. Aquí hay hambre y ese es el principio de todo.








LA VIOLENCIA EN HONDURAS Y EL SALVADOR



El tiempo de las guerrillas, revoluciones, contrarrevoluciones  e invasiones norteamericanas, aparentemente ha perdido impulso y ha agotado  posibilidades. El neoliberalismo ha logrado imponer su ideología del mercado libre con un puño oculto  para reforzar  su vieja estrategia del “desarrollo del subdesarrollo” en su “patio trasero” con el fin de perpetuar el dominio de los globalizadores .

El nuevo modelo socio económico pudo eliminar la violencia revolucionaria y la contrarrevolucionaria pero ha favorecido a  la violencia criminal y el narcotráfico. Según las Naciones Unidas, Honduras de 8,5 millones de habitantes actualmente es el país más violento del mundo donde se registra un promedio de 20 homicidios al día y, se calcula que no menos de 600.000 personas estarían involucrados directa o indirectamente en las pandillas si se toma en cuenta a los familiares y a las comunidades donde residen los mareros. Un 90 por ciento de los homicidios es atribuido por las autoridades a los miembros de MS-13 o a la Mara Salvatrucha y al M-18 o la mara del Barrio 18.
Los miembros de estas pandillas son contratados por los carteles del narcotráfico que debe aportar significativamente al presupuesto de Honduras.

Hasta marzo de 2012, El Salvador con seis millones de habitantes era el segundo país más violento  del  mundo por detrás de Honduras. Las maras eran responsables también por el 90 por ciento de asesinatos que se incrementaron después de aplicar el gobierno la “mano dura” en 2004.  Se producía diariamente un promedio de 17 asesinatos al día


Sin embargo, las maras es un fenómeno de los años 1980 cuando más del 25 por ciento de la población salvadoreña trató de salir del país para escapar de la  de la guerra civil que duró de 1980 a 1992. En aquellos años más de 75.000 habitantes  perdieron su vida o se convirtieron en desaparecidos.